
Villa Gesell y el chocolate: más que una tradición
La Plata Terminal
La tradición chocolatera de Villa Gesell tiene más de setenta años. Cuando empezó, en los años cincuenta, eran negocios familiares que combinaban café, pastelería, alfajores y chocolate. Después se sumaron familias con recetas de repostería centroeuropea y desde 1996, la ciudad convirtió ese oficio en una fiesta.
Si estás con antojo dulce, andá buscando micros a Villa Gesell que acá te contamos la historia. Desde cuáles son los locales de esos pioneros que siguen abiertos, y en qué consiste la fiesta del chocolate que se arma en el mismo bosque donde nació la ciudad.
Los primeros negocios dulces
En 1953, los amigos Horacio Iglesias y Oscar Wysiecki abrieron Geselinos en la esquina de Avenida 3 y Paseo 106. Los dos habían empezado con un tostadero de café a fines de los años cuarenta. Cuando llegaron a Gesell, empezaron a trabajar también pastelería, alfajores, chocolates y mermeladas. Setenta y tres años después, el local sigue en la misma esquina y la familia Wysiecki todavía lo maneja.
También está la historia de Hans el Alemán. Andrés Hubert tenía un terreno en Villa Gesell en Paseo 110 y Avenida 4 que su abuelo había comprado en 1945. En unas vacaciones, su esposa le propuso vender tortas para quedarse unos días más. Las primeras fueron de chocolate, de manzana y de ricota. Como los clientes le decían Hans o el Alemán, ese fue el nombre quedó. Con los años, Andrés sumó la chocolatería al negocio familiar y, en 2025, cumplió 50 años.
ChocoGesell, una fiesta para el invierno
En 1996, la Municipalidad lanzó ChocoGesell junto con chocolateros y reposteros locales. El objetivo era atraer visitantes en temporada baja. La fiesta se hace cada año durante el fin de semana largo de agosto, con entrada libre. Desde 2015, ocupa el Bosque Fundacional, en Alameda 202 y Avenida Buenos Aires. Así que podés recorrer los puestos a pocos metros de las casas de Carlos Gesell. En 2021, el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación la declaró Fiesta Nacional del Chocolate Artesanal.
La edición de este año fue la número 30 y durante tres días reunió a más de sesenta productores de chocolate, alfajores y pastelería, junto con cerca de doscientos artesanos. La fiesta ofrece además clases abiertas de chocolatería, concursos a la mejor pieza de chocolate y al mejor postre, música en vivo y actividades para los chicos. En sus mejores años llegó a recibir cerca de 80 mil personas.
Mar Azul también tiene su chocolate
Mar Azul es una localidad del mismo partido de Villa Gesell. Ahí funciona Chocolaterie Le Brunette, conocida por sus alfajores de marroc, de frambuesa y de dulce de leche con chocolate. En una edición de ChocoGesell, Le Brunette ganó el premio a la mejor pieza artesanal con una trufa de mousse de chocolate amargo, whisky y praliné de almendra.
Aunque muchos viajeros eligen visitar el destino en invierno por la fiesta del chocolate, las opciones para los fanáticos del dulce están disponibles y siempre podés visitar Geselinos, Hans el Alemán o el museo del bosque











